¿Como puedo proteger a mi mascota de los parásitos?

Ha llegado la primavera y con ella llegan los parásitos que se adueñan de nuestros queridísimos animales de compañía.

Antiparasitarios para perros

En los últimos años, un aluvión de productos antiparasitarios llenan los anuncios de televisión. Nos venden sus productos como una barrera infranqueable que protegerá a nuestras mascotas del ataque de cualquier parasito externo y cada vez es más difícil saber que producto es el mejor para nuestra mascota. Por ello es importante saber ciertos detalles que nos facilitaran la elección.

Los collares antiparasitarios, hay muchos en el mercado y según el que elijamos pueden ser efectivos para pulgas, garrapatas y para prevenir la picadura del mosquito flebótomos causante de la leishmaniosis. Son muy cómodos porque hay collares en el mercado cuyo efecto puede durar 6, 7 e incluso 8 meses de duración (Scalibor y Seresto por ejemplo. Pero si tienes más de un perro que juegan entre sí, debes evitarlos pues jugando pueden mordisquear el collar de su compañero y se pueden intoxicar. Lo mismo ocurre cuando tienes niños pequeños.

Las pipetas mono dosis de antiparasitario que tienen efecto también para pulgas, garrapatas y como prevención de picadura de mosquito. Se colocan en sitios inaccesibles al lamido del perro, normalmente entre los omoplatos, en la zona dorsal del cuello. Previamente hay que seleccionar el tamaño de pipeta según el peso del animal. El inconveniente es la poca duración del efecto de estas pipetas que suele ser de tres a cuatro semanas.

En los últimos años han aparecido en el mercado tratamiento preventivo para parásitos externos en forma de comprimidos. Son efectivos frente a pulgas y garrapatas y algunos de ellos son de aplicación trimestral, lo que reduce los riesgos de olvido por parte del dueño de las mascotas. Existen tratamientos que nos permiten con un solo comprimido realizar una desparasitación interna y externa a la vez. Estos productos se deberían utilizar junto a un collar antiparasitario en el caso de animales que realizan vida en el exterior.

¿Cuál es la mejor opción antiparasitos para mi gato?

Los gatos también están expuestos a infestación de pulgas y garrapatas y debemos hacer un control estricto de estos parásitos ya que cada vez, más estudios demuestran una problemática asociada al riesgo de transmisión de enfermedades que va en aumento. Un ejemplo es la infección por Bartonella Henselae, responsable de la enfermedad del arañazo del gato en humanos.

Las pipetas mono dosis confieren prevención y tratamiento para pulgas y garrapatas y su duración varía entre un mes y tres meses, según el tratamiento elegido.

Existen también en el mercado collares para gatos que les confieren muy buena protección y su duración puede ser hasta 7-8 meses, El inconveniente del collar para un gato suele ser su pérdida.

En cualquier caso, el veterinario es el profesional que mejor conoce las características particulares de cada uno de sus pacientes por lo que solo él es el que puede recomendar los productos adecuados para su desparasitación. Recordad que somos vuestro centro veterinario en Ontinyent y Bocairent de confianza.

Cómo detectar y curar la ansiedad por separación en los perros

Si tu perro destroza zapatillas cuando no estás en casa, o cuando sales unos minutos y vuelves a casa encuentras toda la ropa por el sofá o la habitación, y tu perro pone esos ojitos diciendo “Yo no he hecho nada” pero sabes que ha sido él, en este artículo te explicaremos que es la ansiedad por separación en los perros.

La ansiedad por separación es un trastorno del comportamiento que lleva a los perros a manifestar conductas destructivas, exceso de vocalización y eliminación al quedarse solos.

Ocurre con frecuencia en animales jóvenes, debido al hiperapego que tienen por sus dueños y en los animales mayores especialmente debido a la perdida de capacidades sensitivas.

Cambios de domicilio, estancia en refugios o perreras, periodos postvacacionales o cambios familiares pueden ser causas de ansiedad.

Los animales con ansiedad por separación muestran agitación e inquietud cuando el propietario se prepara para salir ya que asocian conductas preparatorias como puede ser ponerse los zapatos, el abrigo o coger las llaves, con la partida inmediata. Cuando esto ocurre el animal adopta una postura corporal deprimida, sigue al dueño por toda la casa, pasea, jadea y saliva. Cuando el dueño se va, el perro ya está en estado de agitación y ansiedad.

¿Cómo puedo evitar que mi perro rompa cosas cuando no estoy en casa?

El tratamiento consiste en la aplicación de técnicas para modificar la conducta y en la prescripción de medicamentos específicos.

El primer paso consiste en enseñar al perro a relajarse mientras se realizan actividades que pueden llamar su atención, con el fin de reducir la ansiedad. Enseñar al perro a comprender que los dueños cuando salen de casa siempre vuelven y que debe estar tranquilo hasta su regreso. Para mejorar la conducta del perro hay que indicarle en qué momento se va a producir la salida:

  1. No prestar atención al perro durante los 30 minutos previos a la salida y a llevar a cabo las actividades de partida normales (arreglarse, buscar las llaves, ponerse el abrigo, coger la cartera, etc.). Habituar al perro ante estos estímulos ignorándolo y no saliendo a la calle, sentándose relajadamente.
  2. Dirigirse a la puerta de la calle y abrirla sin salir, cerrarla y volver a sentarse. Con esto engañamos al perro y lo desconcertamos
  3. Salir por la puerta, dejándola abierta, permanecer fuera sin moverse, regresar al interior, cerrarla y sentarse.
  4. Salir fuera de casa cerrando la puerta, abrirla y entrar inmediatamente. Acostumbrar al perro a quedarse solo, con la puerta cerrada, poco a poco.
  5. Al regresar a la casa, ignorar al perro hasta que se comporte de forma tranquila y relajada, entonces interaccionar a iniciativa del propietario.
  6. No castigar al perro por aquellas acciones que han tenido lugar en su ausencia.
  7. No limpiar las heces o la orina en presencia del perro.

Practicar todas las salidas de casa que sean posibles que duren menos de 10 minutos y una vez que el perro pueda aceptar las salidas a corto plazo (30 a 60 minutos), normalmente podrá tolerar bien intervalos más largos de tiempo (3 a 8 horas).
Es posible la prevención si durante el periodo sensible los cachorros son estimulados a socializarse con otros cachorros y con personas, ya que en esta etapa se desarrollan las conductas de autocontrol, desapego, respeto y señales de apaciguamiento frente a los adultos, y hay que favorecerlas.

Y tú, ¿has tenido problemas con tu mascota de este tipo? ¿que has hecho para solucionarlo? Cuéntanoslo!

Todo lo que debes saber sobre la Procesionaria y los Perros

La procesionaria, como comúnmente la conocemos son unas orugas que tienen unos pelillos urticantes en su cuerpo que son muy irritantes. Cuando un humano las toca puede sentir escozor y picor, y afectan de una manera muy diferente a las mascotas domésticas. En la mayoría de los casos las lesiones más comunes son la necrosis de la lengua, y daños en el hocico y en las fosas nasales, pero pueden llegar a ser mortales.

Durante los meses de Marzo y Abril es muy frecuente encontrar por el suelo de las zonas donde haya pinos o cedros largas hileras en movimiento: son Orugas Procesionarias del Pino. Son fácilmente reconocibles por su apariencia y conducta.

La oruga procesionaria presenta cabeza y piel de color negro y costados de color gris, y cuenta en su dorso con unos pelos rojizos, llamados tricomas, llenos de una sustancia muy urticante (histamina) que la protege de sus depredadores, quiénes con sólo tocarla u olfatearla pueden sufrir graves reacciones alérgicas.

El ciclo biológico de la oruga procesionaria dura todo el año y comienza a finales de verano. Durante el invierno las larvas permanecen en el nido. Cuando termina el frío y empiezan a subir las temperaturas, las orugas empiezan a descender del árbol en forma de procesión buscando un lugar adecuado donde enterrarse y empezar a tejer su capullo (crisálida) que eclosionará a finales de verano y del cual saldrá una mariposa.

La reacción tras el contacto con la procesionaria del pino es inmediata: se produce hipersalivación, se inflama la lengua y aparece una coloración roja o amoratada, aparecen ampollas con líquido y úlceras que pueden producir pérdidas de alguna parte de la lengua. Cuando el perro entra en contacto con dichos pelos puede presentar diversos cuadros, desde un cuadro alérgico como puede ser una urticaria, a sufrir eritemas y angioedemas (hinchazón de la cara), necrosis en la lengua e incluso la muerte de nuestro perro si ésta fuese ingerida”.

Los perros jóvenes, debido a su curiosidad, sus ganas de jugar con todo y su facilidad por comer cualquier cosa que encuentran, suelen tener más riesgo a entrar en contacto con la oruga procesionaria que los perros adultos.

Lo más importante en este caso es tratar de evitar el contacto de nuestro perro con la oruga procesionaria eligiendo para pasear zonas que ellas no habiten. En el caso de no poder hacerlo, conviene estar alerta para que no se acerque ni para olisquearlas. Y si con todo esto no hemos podido evitar el contacto con la oruga, lo más adecuado será acudir de inmediato al veterinario, para poder realizar cuanto antes a nuestro perro un tratamiento.

LA PROCESIONARIA

Que es el Moquillo de los perros

El moquillo es una de las enfermedades más graves en los perros provocada por un virus muy similar al del sarampión humano, pero el moquillo no se transmite a las personas. Por suerte existe una vacuna que protege de manera muy eficaz. Los primeros síntomas son bastante inespecíficos: fiebre, moco y apatía. Posteriormente empiezan los síntomas digestivos con diarrea no hemorrágica y problemas dermatológicos como pústulas e hiperqueratosis de la trufa y almohadillas. Algunos perros presentan uveítis, que hace que el color de su ojo cambie y se ponga azul-blanquecino, opaco y no se vean bien el iris y la pupila.
Los últimos en aparecer son los síntomas neurológicos o nerviosos. Si aparecen hiperqueratosis y problemas neurológicos el pronóstico es malo.

Lo primero y más importante es aislar a todos los perros que presenten síntomas de esta enfermedad, especialmente de cachorros que no tengan las vacunas, ya que son los más sensibles a la enfermedad y desinfectar los espacios por donde el perro enfermo se ha movido. La lejía, es un buen producto pero no se puede usar con agua caliente porque se inactiva y además produce vapores nocivos. Debemos tener en cuenta que podemos transportar el virus en nuestra ropa, manos, etc.
Un animal enfermo necesita hospitalización y cuidados intensivos. La enfermedad no tiene cura pero se deben tratar los síntomas e impedir que se produzcan infecciones secundarias mediante el uso de antibióticos.

El mal uso y la mala aplicación de las vacunas es un factor determinante a la hora de contraer y desarrollar la enfermedad
Nuestra recomendación es la de vacunar a los cachorros con un mínimo de dos dosis a partir de las 6 semanas de vida y no antes para no interferir con los anticuerpos maternos. No juntar a los cachorros con otros perros hasta terminar de vacunarlos y revacunar anualmente.

Si compras o adoptas a un animal, mejor haz una consulta veterinaria en Ontinyent y Bocairent si el protocolo seguido está bien o necesita alguna dosis más.

Mi perro tiene la nariz seca

La nariz de los perros, suele tener temperatura cálida y cierta humedad que puede variar mucho, y es de las pocas zonas del cuerpo del perro junto con las almohadillas de los pies, en las que hay glándulas sudoríparas. Estas glándulas se cree que sirven para mejorar la capacidad olfativa del perro, pero no todos tienen la misma tendencia a sudar. Los perros pueden tener la nariz seca y no tener ningún problema.

Los cambios en la nariz que pueden indicar que existe una enfermedad son :

  1. SECRECION DE MOCO : Un moco blanquecino-verdoso puede ser indicativo de una infección bacteriana primaria o secundaria a otro problema, como un cuerpo extraño (espigas) o una infección vírica como el moquillo.
  2. COLOR : Lo más común en el cambio de color es la despigmentación, asociado a vitíligo o pénfigo foliacio entre otros. También la aparición de una coloración negra en un perro cuya trufa siempre ha sido clara puede deberse a un melanoma, aunque puede ser normal en cachorros en periodo de crecimiento. Los perros con trufas blancas son muy susceptibles a la radiación solar, y podemos observar que su trufa se pone muy roja.
  3. TEXTURA : Si la superficie de la trufa deja de ser lisa y con el dibujo habitual que se asemeja a las escamas, se podría estar produciendo una hiperqueratosis. La hiperqueratosis se asocia a muchos problemas, pero uno de los más graves puede ser la Leishmania.
  4. BULTOS : Hay muchos tumores que pueden afectar a la zona de la trufa y la mejor manera de diagnosticarlo es realizando una biopsia .Si detectas un bulto en la trufa de tu perro acude rapidamente a tu veterinario.

¡Que la trufa de tu perro esté algo seca, no es síntoma de que le pase algo! Recuerda que si tienes dudas, lo mejor es hacernos una visita a nuestra clínica veterinaria en Ontinyent y Bocairent.

Aprende a identificar el stress de los perros

Los perros también sufren stress, y por ese motivo es importante aprender a identificar esta situación para evitar que sufran de maner innecesaria, evitando así posibles trastornos en un futuro, por ello a continuación te explicamos cómo identificar las señales de stress en los perros

SEÑALES DE STRESS EN LOS PERROS

El lenguaje corporal canino nos puede ayudar a saber sobre su estado emocional. Los perros usan señales tanto para comunicarse con sus congéneres como para hacerlo con el ser humano. No todos los perros usan todas las señales existentes. Unos utilizan algunas y otros emplean señales diferentes, pero todas ellas tienen el mismo objetivo.

OLFATEAR EL SUELO

Con el olfateo se libera tensión y el otro individuo entiende que debe aproximarse más despacio y de forma menos amenazante. Si te fijas en tu perro, cuando hace esto no desconecta por completo del otro individuo, sino que lo estará observando de reojo.

DESVIAR LA MIRADA

Es una de las más utilizadas por nuestros perros. De la misma forma que a nosotros no nos gusta que nos miren fijamente, tampoco los perros suelen usar la mirada fija para comunicarse con otros. A muchos les resulta algo amenazante. Dependiendo de su temperamento y su sensibilidad, algunos adoptan posturas clásicas de sumisión, que indican un claro estado emocional de miedo, mientras que otros optan por reaccionar de forma agresiva ante una posible amenaza. Es por ello que muchos perros, ante situaciones tensas, tienden a desviar la mirada hacia otra parte. Por ejemplo, cuando dos perros se encuentran en el parque, uno de ellos puede girar la cabeza y desviar la mirada del otro para liberar tensión en el encuentro.

BOSTEZAR

Bostezar es una forma de liberar tensión. Algunos perros usan esta acción después de haber experimentado una situación desagradable o cuando interactúan con otros individuos. A las personas también nos ocurre lo mismo cuando estamos incómodos o acabamos de experimentar una situación tensa.

GIRAR LA CABEZA

Algunos perros giran la cabeza cuando se encuentran con un congénere o con una persona para reducir la intensidad del contacto.

DARSE LA VUELTA

Muy similar a la anterior, pero en este caso el perro se gira por completo, dando la espalda al otro individuo.

HACER UNA CURVA

Aproximarse a otro individuo de forma directa puede ser motivo de conflicto. Es por eso que muchos perros se acercan a otros y también a las personas realizando una ligera curva, como una semicircunferencia, de forma que el acercamiento es menos amenazante.

LAMERSE

El lamido, tan común en los perros, puede significar una señal de estrés. Se trata de lamidos rápidos y continuos, intercalados con momentos de pausa.

APROXIMACION LENTA

Una aproximación a poca velocidad puede ser una señal de estrés, que se realiza para evitar conflictos y malentendidos con el otro individuo. Es una forma cuidadosa y respetuosa de acercarse al otro.

Observar e identificar estas señales nos permitirá gestionar situaciones difíciles y mejorar nuestra relación con nuestra mascota. Pero tan importante como conocer estas señales es entender el contexto en el que ocurren, para saber realmente si hay stress o no lo hay. Si sabemos “leer” bien a nuestro amigo en un contexto determinado, le comprenderemos mejor.