Tras más de 25 años de experiencia como veterinarios en Ontinyent, hay un diagnóstico al que no somos capaces de acostumbrarnos, y es esa frase que no nos gusta decir: su perro tiene leishmania.

Cada vez es igual de dolorosa que la primera, no sólo porque es una enfermedad a la que tendrán que enfrentarse el resto de su vida sino por las terribles consecuencias que esta puede tener, sobretodo en la mascota que dia a dia esta junto a nosotros, y que en determinados casos, también puede contagiarse a los humanos.

¿Qué es la Lesihmaniosis?

La leishmaniosis es una enfermedad parasitária grave de tipo infeccioso, transmitida por la picadura de un mosquito hembra flebótomo infectado, que ataca órganos principales como los riñones y el hígado, que afecta principalmente a los perros, pero también puede afectarnos a nosotros.

En España, y la Comunidad Valenciana, donde residimos, estamos en una de las zonas endémicas más altas del país, y por eso es necesario tener nuestras mascotas sanas, y prevenidas con un buen calendario de vacunación.

España es una zona endémica en toda su población exceptuando la cornisa cantábrica. En concreto las zonas con más calor y cercanas a ríos, mares, charcas o pantanos son consideradas las más peligrosas pues en ellas habitan las mayores poblaciones de estos mosquitos.

Si se detecta a tiempo, el grado de afectación/alteración puede llegar a ser controlable. Sin embargo, un estado avanzado de la enfermedad puede llegar a ser mortal para el animal, no sólo por la enfermedad sino por el agresivo tratamiento utilizado para intentar controlarla.

¿Cuales son los síntomas de la Leishmaniosis?

Entre la sintomatología que pueden llevarnos al diagnóstico de la enfermedad podemos hallar lesiones cutáneas, dermatitis, alopecias, ulceraciones, hiperqueratosis, pelo opaco, heridas que tardan en cicatrizar… Es desgarrador ver casos de propietarios que vienen por una cojera y en cuestión de una semana ves como la vida de su mascota se esfuma casi ante nuestra impotencia de no poder hacer nada.

En casos menos graves en los que se consigue diagnosticar a tiempo o en casos seropositivos en animales sanos habrá que realizar una serie de pruebas a lo largo de toda la vida del animal para chequear la enfermedad y controlar el tratamiento.

¿Cómo puedo prevenir la Leishmania?

Hoy en día disponemos de una gran variedad de antiparasitarios para proteger a nuestros peludos, entre las que podremos encontrar: pipetas, collares o vacunas, y aunque ninguno garantiza un 100% de protección siempre será mejor que no protegerle.

Actualmente, en nuestra clínica veterinaria de Ontinyent disponemos de unas vacunas preventivas, que se realizan junto a una pequeña prueba para verificar que el animal no esté ya infectado.

Nuestra labor como veterinarios es informaros de todas estas medidas de protección y convenceros de la importancia de los tratamientos repelentes de forma continua, vacunar una vez al año, te puede ahorrar no sólo dinero, sino uno de los mayores disgustos de tu vida como responsable no sólo de su animal sino como protector de su propia salud y la de tu familia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.